Costumbres

Conoce Barcelona a través de sus costumbres y tradiciones.

Tomar el vermut

El Vermut ha vuelto con fuerza

Aunque nunca ha desparecido, el vermut, esta exquisita bebida de toques amargos, parece vivir una época dorada en Barcelona. Actualmente, se ha recuperado la tradición del vermut para que familias y grupos de amigos se reúnan en las carismáticas bodegas.

Tomar el vermut se asocia a un rito: el del aperitivo, y que en el siglo XVIII era exclusivo de la alta burguesía catalana. El vermut está hecho a partir de vino blanco neutro y fortificado, al que se añaden los botánicos tales como hierbas y ajenjo, previamente macerados en agua y etanol. A veces, se le agrega una dosis de caramelo para darle el color rojizo. El vermut, una excelente excusa para reunirse al mediodía, es el protagonista de los aperitivos de Barcelona, por lo que no resulta difícil encontrar un bar o bodega donde degustarlo acompañado de las tradicionales tapas.

Sant Jordi

Día del Libro y la Rosa

Cada 23 de abril, se celebra Sant Jordi, patrón de Cataluña. Según la tradición, ellos regalan una rosa a su amada, amigas, compañeras o familiares y ellas les regalan un libro a cambio. De hecho, la Fiesta de Sant Jordi coincide con el Día del Libro, que conmemora la muerte de Miguel de Cervantes.

La Diada de Sant Jordi es más multitudinaria y multicolor en Barcelona. Las Ramblas se llena de paradas de libros y rosas desde primera hora de la mañana.

La Mercè

Fiestas Mayores de Barcelona

Cada año, el 24 de septiembre, Barcelona celebra su gran fiesta mayor: La Mercè, patrona de la ciudad. Las fiestas mayores ofrecen un amplio abanico de actividades, conciertos, representaciones e infinidad de actos lúdicos y culturales. La gran mayoría se hacen en la calle y de forma totalmente gratuita.

La Mercè es la gran fiesta de todos los públicos, aquella que no deja descontento a nadie porque ofrece propuestas para todos los gustos y todas las edades. 

La Castañada

La fiesta más popular del otoño

La Castañada es una tradición que se remonta a la Edad Media, cuándo los campaneros tenían que tocar a difuntos toda la noche para que la población rezara por sus almas. Se cuenta que los vecinos iban a la iglesia para llevarles frutos secos, galletas, dulces y vino, y de ahí nace esta fiesta.

A partir de siglo XVIII, después de las celebraciones religiosas del Día de Todos los Santos se popularizan los panallets: pequeños dulces de forma diversa, hechos esencialmente de mazapán, almendra y piñones. Una de las primeras referèncias escritas de los panallets data de 1807, en el famoso dietario del Barón de Maldà, dónde se recoge que estos dulces eran ya populares en Barcelona.

En esta fiesta popular, la castaña es la otra gran protagonista como producto representativo del otoño. Junto con los panallets, también podréis degustar: boniatos asados y el moscatell, típico vino dulce. 

Feria de Santa Lucía

La tradicional feria de Navidad

Las primeras referencias escritas de la feria de Santa Lucía (Santa Llúcia) datan del 1786 pero parece ser que la celebración de esta feria de Navidad podría ser mucho más anterior.

Cada año, la feria de Navidad más antigua de Cataluña se instala, entorno del 13 de diciembre (la diada de Santa Llúcia) delante de la Catedral de Barcelona con más de trescientas paradas. En la feria podemos encontrar figuras para montar el Belén, abetos, elementos decorativos, instrumentos musicales: panderetas, carraclas y zambombas para acompañar los villancicos; “cagations” y los tradicionales “caganers".